Rosa Elefante.

¡Ay qué pena, qué pena!
¡Ay que pena más grande!
¡Ay que penita tengo!
me decía la elefante.
Pobre elefantita mía.
¡Pobre elefantita rosa
que desea tener alas
como grácil mariposa!
Con rayitos de colores
y arco iris de tisú.
Para flotar en el aire,
y volar en el azul.

Tanto desea la elefante
tener sus alas soñadas,
que decide hacerse unas
con una tela de araña.
Y con el hilo de seda
está teje que te teje,
dando forma a sus alitas
va sintiendo que le crecen.
Y con pétalos de flores
que recoge aquí y allá,
las pinta de mil colores
para en el cielo brillar.

Una vez ya terminadas,
se coloca la elefanta
las alitas de colores,
prendiéndolas en su espalda.
Dando saltos de alegría
corriendo va la elefante,
a mostrar las dos alitas
que fabrico aquella tarde.
Y desfilando altanera
va mostrando con orgullo,
aquel par de alas bellas
creyéndolas algo suyo.

Aquella noche dichosa
cuando en su camita yace,
Sueña que vuela y que flota
con sus alas…
                            Mi elefante.

YiYi


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